Una británica en Cuba

Categorías: Danza

por: Dairon Bermúdez / fotos: Internet

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A la coreógrafa y Directora Artística de Scottish Dance Theatre, Fleur Darkin no le bastó el primer contacto con Danza Contemporánea de Cuba donde ha estado “trabajando en una pieza que tendrá su premier en el invierno”.


Según adelantó, la pieza llevará el nombre de Equinoccio y para su terminación “regresaré otra vez por un mes a La Habana y traeré una nueva propuesta a los bailarines”.


Conoció de ellos durante una presentación en el Reino Unido donde interpretaron una obra de Billy Cowie a quien “le pregunté cómo logró ese trabajo. Llenaron el teatro, algo difícil de ver allí”.


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Así descubrió la calidez del cuerpo de estos artistas, la posibilidad de utilizar los músculos por su entrenamiento y su práctica. Entonces, tuvo una impresión que confirmó una vez aquí, gracias a la invitación del British Council.


“Son abiertos desde el punto de vista emotivo y físico”, expresa mientras confiesa que “generan en mí un sentimiento de alegría que viene de ellos. Al mismo tiempo pueden ser refinados y poseedores de una energía propia del instinto, muy raro de ver”.


“Lo normal es encontrar un bailarín con entrenamiento en el ballet o en break dance, pero en Danza Contemporánea de Cuba (DCC) se ve una unidad de propósitos”.


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“La caída, el impulso y cierto sentimiento de abandono y libertad son movimientos que me interesan y a la vez constituyen un desafío para los bailarines”. De eso parte la concepción danzaría de Equinoccio. “Quiero dejar rendir el cuerpo. El trabajo con la gravedad, no controlar los movimientos sino de estar en trance y dejar que la gravedad muestre cómo expresarse en el que baila”.


Con esas palabras casi dice adiós, por ahora, a un país y esta gente junto a la que estará este año para un estreno, desde ahora parte del repertorio de una compañía a las puertas de su 60 aniversario.

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