Nam-San Fong:Yo Soy el acompañante

Categorías: Invitados

por: Dairon Bermúdez / fotos: Titina

article_photo


   A los ojos del público es “El chino” de la banda de Descemer Bueno, Kelvis Ochoa, Raúl paz y Haydée Milanés. También acompaña a Diana Fuentes con su “Música de fondo” y a quien Interactivo agradece “Que no pare el pare”. Su origen genera curiosidad tanto por su nombre como por la apariencia. Pero Nam- San Fong desborda cubanía aunque sus rasgos contengan una ascendencia asiática.


   “Mi abuelo era chino y mi abuela coreana. Ambos vinieron a Cuba y aquí se enamoraron y casaron. De ese matrimonio nació mi papá en La Habana Vieja, pero en los años 70 ´s mis padres fueron a vivir a la Isla de la Juventud de donde soy yo”.


   Las memorias de su infancia omiten las historias simpáticas que quizá surgieron en la escuela o el barrio por su parecido a algún personaje de las populares telenovelas chinas vistas en nuestro país. Sin embargo, sí recuerda que “desde chiquitico me seducía la guitarra y el bajo, y pensaba también en la batería. Sin embargo, en mi familia no había ningún antecedente”.


article_photo


   La imaginación del niño determinó su camino hacia el arte y rigió –varios calendarios después– su destino musical. “Terminé los estudios académicos y no me interesaba tocar la guitarra eléctrica porque a mí no me decía nada. Cuando comencé a hacerlo ya era tarde para concentrarme en ser un solista”.


   En una etapa de su vida en España orientó su trabajo al lado de importantes artistas como Pável Urquiza, Gema Corredera. “También me uní a Julio Fowler, Atanai, Yotuel, así como a los españoles Lolita Flores, Pasión Vega, Pastora Soler, Beatriz Luengo y con la agrupación TamTamGo. Estuve en grabaciones con Alejandro Sanz y muchas otras primeras figuras de su país”. Allí fundó Habana Abierta, la “gema” de su carrera, pues “la fuerza del boom de esa agrupación aún es de gran peso. Me encuentro con gente que me para en la calle y me identifica como uno de sus integrantes”.


   “Todo eso ha consolidado mi estilo y me ha definido como un músico acompañante. Aprecio que en el gremio me valoren así. Muchas personas piensan que mi rol queda disminuido o me eclipsan porque no busco el protagonismo o no desarrollo mi carrera en solitario, pero hay jóvenes que me expresan su admiración por mis discos y hasta confiesan que he sido objeto de sus estudios”.


article_photo


   Posee la serenidad de una montaña al Sur –significado de su nombre en koreano– y prefiere los acordes a los alardes. Por eso sin altisonancia en las palabras descubre zonas de su carácter. “Soy tranquilo e intranquilo, sano e irresponsable, pero ¡eso sí!...muy disciplinado”.


   “Llevo en los genes la precisión de los asiáticos y la observación, incluso uno ambas cualidades para dar emociones cuando toco”. De seguro, marimañas que empleará en su próximo álbum, una deuda a su inspiración. “De casi seis años de trabajo tengo enmaquetadas cinco propuestas de discos. Quizá por falta de estímulo o tiempo los he dejado y cuando vuelvo a ellos ya no me gustan”.


   “La más reciente surgió de un encuentro con mi amigo, el productor Iván Vergara. Se nos ocurrió realizar un fonograma de versiones de temas en la voz de figuras a quienes he acompañado. Estamos en el preámbulo de la producción y lo llamaré Piezas únicas”.

0
Comparte este artículo en: