Los Verdaderos Corsarios del Siglo XXI

Categorías: Crónicas

por: Alejandro Rojas / artista: Gabriel Lara

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     Imagínate que Buena Fe saca un disco nuevo, Diana Fuentes saca un disco nuevo, y todos los artistas que te gustan sacan un disco nuevo. Tu primer pensamiento va al Paquete Semanal ¿o no? Tu segundo pensamiento, si quieres conservar o regalar la producción, va a los puntos de ventas, por supuesto, no a los estatales: a los otros.

    Una persona que no esté familiarizada con nuestra realidad se preguntará ¿cuáles son los otros?… Sin embargo, el cubano común y corriente; el de a P, a pie y almendrones con peste a gasolina, sabe que los otros son todos los puntos de venta -que cada una cuadra y a veces menos-, te invitan a comprar los discos pirateados.

     Pero aquí se modifica un poco la cosa, ya no imagines más un disco de música, si puedes abrir en tu mente un poco de espacio para la ilusión, incluye películas, series, novelas, videos clips y cualquier cosa que aparezca y quepa en esta plataforma, aunque no sea de factura nacional. A estos vendedores no se les escapa ni una sola coordenada geográfica, y tanto es así, que en el establecimiento lo mismo ves un coreano con un ramo de flores en la mano, que un turco en posición de combate.

    Sin embargo, lo más preocupante -cómico diría yo-, no es que los vendan, es que mientras en otros países luchan contra la piratería, ponen multas con montos de dinero que cualquier persona a punto de retirarse en Cuba -y haya ahorrado durante toda su vida-,  no la podría pagar; el fenómeno aquí es normal, no pasa nada, de hecho están respaldados con su permiso para vender los discos.

   ¡Y con qué permiso!, ellos son los quemadores y vendedores de discos, y lo peor es que empiezas a ver la piratería como algo bueno… porque sería muy iluso pretender comprar un CD de música, original eso sí, en 7.85 CUC, o peor si es un DVD  -estamos hablando de más de 10.00 CUC-, que en el mejor de los casos verás un día, quizás dos, y luego a llorar por un poco de picadillo.

    Por otro lado, por la izquierda si lo prefieres, lo adquieres con la misma calidad, por el precio módico de un CUC y ya está; si se raya no pasa nada, si se pierde no pasa nada, y si lo regalas, tampoco… pero el artista, ¿qué come el artista?

    Algunos de nuestros cantantes favoritos han dicho en más de una ocasión, que sus producciones son exclusivas para el Paquete Semanal y para estos corsarios de los discos -porque si lo piensas bien tienen patente y ya lo de piratas nos lo cuestionamos-, y entonces los músicos prefieren que la gente sepa sus ritmos, sus letras, y dejar todo el ingreso a los conciertos y contrataciones.

     Eso es una muestra de que en este pedazo de tierra somos muy inteligentes, y aunque toda la culpa no sea de nosotros, -que no podemos comprar los discos originales en otros países por ya saben qué, tampoco podemos conseguir muchas patentes de películas y series (por la misma razón)-, no nos queda otro remedio que piratear y a eso nos agarramos con tanta fuerza, que en cualquier momento se ponen de moda el parche del ojo y el sombrero de Jack Sparrow.  

     Y que no carguen con toda la culpa los quemadores y vendedores, que las historias por contar son de terror, pero a lo que me refiero todo el mundo lo sabe, o se lo imagina, o se lo puede preguntar al de al lado, que a lo mejor ve la programación de Cubavisión, o el otro canal, o el otro, o el otro…

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