Ian Padrón: “Yo solo quiero contar historias”

Categorías: Invitados / Audiovisual

por: Yeneily García / fotos: Ronin Novoa

Hermano de sangre de Elpidio Valdés y Pepito Von Drácula, Ian Padrón nos contó que todo empezó a los diez años, cuando su papá Juan le dio el crédito por el guión de una tira de nuestro mambí favorito.

“Ver mi nombre en una historieta de Elpidio Valdés, en la revista Zunzún, fue algo definitorio para mí. Me llamó la atención el aprender a contar historias y empecé a prepararme para ser guionista, nunca soñé con ser realizador”, comentó a VISTAR en una entrevista que nos concedió en su estudio, una especie de refugio para cinéfilos, donde trabaja rodeado de posters, fotografías y equipos.


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La dirección fue algo que se planteó solo cuando se dio cuenta de que en el ISA no se estudiaba guión. “Realmente fue la vida la que me llevó a ser director de cine. Yo solo quería contar historias”.

Después vinieron Motos (2000), Luis Carbonell: después de tanto tiempo (2001), Fuera de liga (2008) y un gran número de videoclips a grupos como Buena Fe, los Van Van y Vocal Sampling que arrasaron en los Lucas y el Cubadisco.

“Sentí que para mí trabajar con Van Van fue lo que para quien en un tiempo pudo trabajar con The Rolling Stones o The Beatles. Juan Formell me enseñó a ser humilde. Agradezco a la vida haber trabajado con él”.

Si hacer el clip de “Chapeando” o “Eso que anda” con el Tren de la Música cubana le cambió la vida a Ian, su primer lagormetraje de ficción hizo lo mismo con nuestra visión sobre el cine cubano sobre niños.

Habanastation (2011) la escribí diez años antes de que se estrenara. La filmé luego del éxito de Fuera de liga. Fue una experiencia sumamente interesante, porque era la primera vez que mi obra salía de Cuba y conectaba con públicos tan diferentes como el francés, el egipcio o el estadounidense. Fue el cierre de una etapa en mi carrera”.

Sin embargo, no todo es color de rosa para este realizador. “Pensé que iba a hacer más cine después de esta cinta, pero para mis otros proyectos no hay presupuesto o voluntad. Es muy difícil hacer largometrajes en Cuba. Quiero hacer una película de mambises, de Elpidio Valdés, y ya ven, esperamos todavía. Estoy en una etapa en la que me replanteo muchas cosas. Los primeros diez años fueron para probar y encontrar un estilo. Lo que hice fue aprender, tratar con diferentes géneros. Rechazo a los directores de pose. Ahora que voy casi para veinte años de trabajo es que me estoy conociendo, encontrando mi estilo”.

Para Ian el trabajo no cesa: en marcha ya está un audiovisual con Leo Brouwer y la posibilidad de una gira nacional de los Van Van para completar la trilogía iniciada con “Eso que anda” y “Aquí el que baila gana”.

“Me cuestiono constantemente si vale la pena seguir insistiendo en ser diferente. Me siento muy triste de que los mejores años de un realizador en Cuba pasen sin que pueda llevar a término sus proyectos. Yo solo quiero contar historias, no me vendo, por eso me toca ser paciente”.

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