Alina Robert: “Quiero actuar en Cuba”

Categorías: Cubanos en el exterior

por: Claudia Álvarez / fotos: Titina


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Alina Robert lleva la cubanía a flor de piel y es bella por naturaleza, con esa especie de instinto salvaje que les brota a las mujeres de esta Isla. Le encanta conversar, descubrimos que le gusta la música de Yomil y el Dany y nos confesó que baila con lo que le pongan.


También, le fascina la vida nocturna y por ello le cuesta mucho levantarse temprano. Solo lo hace feliz cuando va a trabajar, porque asegura que para eso sí es sumamente disciplinada. Le encanta irse de vacaciones, es amante de la playa y de los animales.


Se fue de Cuba con 21 años, por eso tiene aquí todos los recuerdos de la niñez y hasta esos primeros momentos en la escuela de Informática.


Nunca me hubiese imaginado que estudiaste informática, entonces… ¿De dónde viene esa pasión por la actuación y el mundo del entretenimiento?


Yo desde niña hacía teatro, pero cuando llegué a la etapa de la adolescencia tenía que decidir qué rumbo tomar. Fue muy difícil para mí porque en mi familia no hay ningún artista y para ellos lo que yo hacía, eso que realmente me apasionaba, era como un hobby. Al punto que me gradué de informática y empecé a trabajar en el Canal Habana. Ahí se me da la oportunidad de participar como presentadora durante unas olimpiadas en “Canal Habana Deportes”, aunque era solamente un segmento por tiempo limitado hice lo que podemos definir como mi primera incursión en la TV.


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Pero, en Cuba nunca hiciste nada como actriz profesional, ni había concursos de belleza… ¿Cómo supiste a tu llegada a Estados Unidos, que ese era el camino que debías seguir?


Cuando llegué en el año 2008 inmediatamente comencé a estudiar en el College, pues necesitaba seguir preparándome. Un día veo en la televisión el anuncio de Nuestra Belleza Latina y dije: “wao, esa es mi oportunidad”. Pero al momento pensé que ya no iba a tener la posibilidad, porque me fui con cierta edad y aquel sueño en ese momento fue solo eso. Entonces, decidí que tenía que prepararme y empecé a estudiar, desde Internet, a buscar opciones yo sola porque no conocía a nadie allá. Estudié dos años en una escuela de artes escénicas donde aprendí mucho. Y enseguida tuve claro por donde me tenía que mover y por dónde no, porque no quería perder más tiempo. 


Pero finalmente se te dio. Llegaste a ser cuarta finalista de Nuestra Belleza Latina…


Sí, pero porque fui muy perseverante. Yo me apasioné con eso y dije, me tengo que preparar porque yo quiero entrar a ese concurso, yo quiero estar ahí. Audicioné durante tres años seguidos hasta que finalmente entré. Y mira si valió la pena que fue el concurso que me abrió las puertas al público. Me di cuenta del alcance que tenía un show como este, fue increíble llegar a tantas personas en todo Estados Unidos y Latinoamérica.


Definitivamente, fueron los concursos de belleza los que me abrieron las puertas al mundo del entretenimiento. Antes de Nuestra Belleza Latina ya había participado en el Miss Cuban American, donde resulté ganadora y, además, fui Reina Mundial del Carnaval y Miss Latinoamérica Internacional.


Luego de Nuestra Belleza Latina vino otra experiencia igual de importante: Sábado Gigante


Sí, ahí estuve un año entero siendo copresentadora al lado de Don Francisco que es una de las figuras más grandes de la televisión hispana. Tuve conexiones con muchísimos artistas, algunos que yo veía como ídolos y ahí estaba yo, junto a ellos, fue una experiencia muy bonita, ¡todavía no me lo creo!


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En el plano actoral, de los trabajos qué has hecho hasta el momento, ¿cuál ha sido el más importante?


Tuve una experiencia muy interesante con Adriana Barraza, en un concepto que se llama Black Box. Es algo poco convencional, un espacio vacío donde la puesta en escena va alrededor del público. Ahí fue donde experimenté uno de los personajes más profundos que he tenido hasta el momento, uno de los que más me ha marcado. Éramos 16 actores en escena donde todos presentábamos un monólogo.


Mi personaje, que se llamaba “Carmencita”, me dio la posibilidad de alejarme de los cánones de belleza donde estaban acostumbrados a verme, y dio un vuelco a mi carrera, pues a veces, los productores te estereotipan como presentadora, como la niña linda, siempre maquillada, con el pelo arreglado.


Pero ahí no era la niña linda y eso es lo que estoy buscando. Yo quiero que me pongas personajes feos. Es decir, que aunque físicamente no luzcan bien actoralmente me den la posibilidad de demostrar la pasión que siento por lo que estoy haciendo.


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Con esa naturalidad que la caracteriza, Alina también nos contó que ha participado en diversas producciones de televisión y, actualmente, terminó una película que se produjo en Miami y donde alcanzó un protagónico. En este filme tuvo la posibilidad de compartir con importantes actores como el mexicano Eduardo Yáñez y la puertorriqueña Jeimy Osorio –a quien conocemos de la exitosa serie “Celia”. Además, está trabajando en un proyecto que se llama “Casting” y que ya se encuentra en fase de post-producción junto al cubano Alberto Pujols.


La cubanita, presentadora de Tv, ganadora de varios certámenes de belleza y actriz dice que nunca deja de prepararse. “Quiero estar lista para cuando me llegue cualquier oportunidad”.


Sueños por cumplir en el mundo de la actuación tiene muchos, pero hay uno que la desvela: actuar en Cuba.  “Es un deseo que tengo, sin embargo, no lo veo todavía al alcance.  Siento que hay muy buena materia prima aquí, en cuanto a la dirección, la producción. Me gustaría, me encantaría poder actuar aquí. Poder representar una historia cubana, hecha en Cuba, con actores cubanos, directores cubanos. Es un sueño que creo voy a tener que visualizar con más fuerza para que ya se me dé”.

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